Cuidados para las personas con lepra

Cuidados para las personas con lepra

La discapacidad por lepra sigue siendo una problemática latente en Colombia y en el mundo entero, dado que la enfermedad afecta no solamente la piel sino también los

nervios periféricos y otros mecanismos de defensa del cuerpo. En estados avanzados de la enfermedad la persona pierde la capacidad al sentir dolor en ojos, manos y pies, haciéndolos más vulnerables a los riesgos de accidentes, quemaduras e infecciones, entre otros y siendo estos la causa de estigma, aislamiento y discriminación. Por ello, es fundamental, que el personal de salud y la comunidad en general esté informada de los signos y síntomas que se presentan con la enfermedad, para lograr un diagnóstico oportuno. Es necesario también, enfatizar en la importancia de la prevención, control y tratamiento de la enfermedad, reconociendo que este último, corta la transmisión del bacilo, eliminando el riesgo del contagio, cuando se toma de manera responsable y constante. Para esto, es necesario humanizar los servicios de salud para que los profesionales sean una guía y apoyo a los pacientes, logrando así que, de manera autónoma y responsable puedan llevar a cabo su tratamiento diario y completar todo su esquema.

Con un diagnóstico oportuno y tratamiento oportuno la persona tiene mucho menor riesgo de efectos secundarios, como discapacidades o reacciones; se interrumpe la cadena de transmisión del bacilo como se mencionó anteriormente y se evita la discriminación y estigma por discapacidad. En este proceso las asociaciones sensibilizan y acompañan a las personas, dándoles a conocer cuáles son los efectos que el tratamiento puede producir en algunos casos, las consecuencias de no tomarlo completo o con regularidad como lo establece el esquema médico y los signos de alarma que se deben consultar, en caso de que se presenten. Las asociaciones y líderes de personas afectadas comparten con ellos conocimientos sobre la enfermedad, cómo se puede transmitir la enfermedad, haciendo énfasis en el cuidado que se debe tener, para proteger áreas corporales como ojos manos y pies, para prevenir la discapacidad. De esta manera, la experiencia de las personas afectadas en el cuidado de su cuerpo, permite que puedan dar testimonio de vida para que los pacientes, lleven a cabo medidas que evitan complicaciones; si los ojos pierden la sensibilidad y si las cejas y pestañas se caen, se debe evitar el sol y todo tipo de cuerpo extraño que puedan afectarlos. Cuando un paciente ha perdido la capacidad de sentir en sus ojos, es necesario examinarlos constantemente ante un espejo, lubricarlos con gotas oftálmicas y usar gafas, viseras, gorras o sombreros para protegerlos.

El cuidado de las manos también debe ser una prioridad en el paciente con lepra. Es necesario estar atento a cualquier lesión, herida o quemadura que se puedan presentar en el cuerpo, especialmente cuando se pierde la sensibilidad, se recomienda hidratar las manos en agua durante 15 minutos, y sin secarlas, se debe lubricarlas con vaselina, aceite o crema humectante, esto se debe hacer por lo menos dos veces al día y reconocer todo tipo de riesgos que se puedan presentar por las actividades diarias que se lleven a cabo, especialmente si están expuestos a calor o herramientas que corten o que sean ásperas, en esos casos se recomienda usar guantes para proteger las manos.

Para el cuidado de los pies se recomienda estar muy atentos a las heridas, ampollas, quemaduras, resequedad y grietas en la piel, diariamente es necesario lubricar los pies, usar calzado suave por dentro y con suela firme, usar medias claras para identificar algún sangrado y realizar una buena curación si se presentan heridas, ya que una herida mal cuidada puede ser causante de incapacidades en los pies. Finalmente se reconoce la importancia de llevar a cabo rutinas diarias de estiramiento y ejercicio en ojos manos y pies que le permitan ejercitarlos y así evitar la discapacidad.